LAS LESBIANAS es el primer título que pensó Baudelaire para su publicación. Su intención era provocar a la sociedad, sin embargo, nunca llegó a ver la luz de esta forma probablemente porque solo reflejaba muy parcialmente el contenido del libro.
LOS LIMBOS es el segundo título pensado por el autor, al que varios críticos consideran más adecuado que el actual, puesto que muestra la vida terrenal en relación con lo infernal. Sin embargo, este título tampoco conformó, llegándose al tercero y definitivo.
En 1857 se publicó la primera edición, conteniendo cien poemas, número perfecto de acuerdo a la simbología cristiana. Esta edición fue secuestrada, tras una campaña del diario Le Figaro. El poeta y su editor fueron condenados a pagar una multa y se prohibió la edición de seis poemas: “Las joyas”, “El Leteo”, “A la que es demasiado alegre”, “Lesbos”, “Mujeres condenadas” y “Las metamorfosis del vampiro”. El delito imputado fue ofensa a la moral y a las buenas costumbres.
La segunda edición se publicó en 1861 conteniendo 35 nuevos poemas y una nueva sección.
ANÁLISIS DEL TÍTULO: “LAS FLORES DEL MAL”.
El título propone una antinomia de lo natural y lo moral. Une dos elementos que pertenecen a mundos diferentes y con connotaciones contradictorias, por lo tanto, es un oxímoron, una violenta contradicción conceptual.
Las flores corresponden al marco de referencia de la naturaleza. Connotan belleza, perfección, por su relación con la circularidad, asimismo, sugieren fragilidad. Aquí estas flores brotan, se nutren del mal. Están ligadas a él, son su producto.
Desde la tradición griega la belleza se asocia al bien y la maldad a la fealdad (kalokagathia).
Para Baudelaire el mal es real y es la naturaleza de la condición humana (pecado original). Él asocia la belleza con el mal, le da valor estético a imágenes que para el común de los mortales estarían en el campo de lo feo, e inclusive de lo desagradable.
Las flores que por su condición son efímeras en el libro se convierten en eternas; ellas no son otra cosa que cada uno de los poemas que integran el libro.
LAS FLORES DEL MAL NO ES UNA COLECCIÓN DE POEMAS
En 1861, con motivo de la aparición de su libro, Baudelaire escribió a Vigny: “Solo pido un elogio para mi obra, que se reconozca un principio y un fin, que nadie vea en ella un álbum”. Esta pretensión tan reiterada a partir del siglo XIX, era insólita debido a la peculiaridad del texto. Un libro de poemas o bien narraba una historia como “Don Juan” de Byron o bien recogía diversos estados de ánimo, convirtiéndose en una colección de poemas compuestos enraptos de inspiración. Es absolutamente novedoso que una serie de poemas breves y dispares en contenido debieran leerse en forma ordenada en busca de algún sentido oculto.
LAS FLORES DEL MAL ES UN POEMARIO
Un poemario no es la simple agrupación de textos singulares creados en un período más o menos extenso, sino un conjunto poético unitario dotado de un sentido. Hay, por lo tanto, una estructura formal desarrollada con la conciencia de que el texto debe alcanzar una determinada dimensión.
No significa lo anteriormente expresado que el libro exprese una idea o un significado, más allá de los múltiples intentos de encontrarlo. Baudelaire cree que un poema aislado no tiene la misma plenitud de sentido, que cobraría al añadir los significados de los otros poemas.
A su vez, debe decirse que hay una intención de separar el yo lírico de la persona empírica, confusión propia del Romanticismo. Al separar el yo lírico de la persona empírica, le da a la obra la ficcionalidad que comporta el hecho literario.
EL PLAN: DIVISIÓN EN SEIS SECCIONES
“Las flores del mal” constan de un primer poema introductorio donde se dirige AL LECTOR. En él se anticipa la importancia de Satanás como alquimista a la inversa. Aquel no es quien intenta convertir los metalesinnobles en ORO, sino el que degrada al hombre transformando el oro en plomo. “El precioso metal de nuestra voluntad íntegro la evapora ese sabio alquimista”. El hombre se percibe como un ser dual (“homo duplex”) en el que luchan el bien y el mal. Este recae una y otra vez en el pecado. La religión le sirve para, luego de confesarse, volver alegre al “camino fangoso “, al pecado.
PRIMERA SECCIÓN: SPLEEN E IDEAL. Es la sección más extensa. Su formulación es una antítesis, otra forma de expresar la dualidad de la condición humana. Propone la tensión entre el peso del tedio y la aspiración a las alturas del ideal.
El spleen es el tedio de vivir, el hastío por todo, una experiencia que liga al hombre al No Ser, al tiempo que pasa y corroe ajeno a toda experiencia de creación.
Por el otro lado, se encuentra el Ideal, el impulso a la ascensión, la aspiración a la perfección, la tendencia a la espiritualidad.
Los paisajes, la geografía de ambos mundos también son antagónicos y, en el caso del ideal, apenas bosquejada. En cuanto al tiempo sí se puede permanecer mucho en el spleen, pero apenas se pueden obtener instantes de plenitud en el ideal.
El ser humano evita el spleen, intenta evadirse, y en su camino encuentra experiencias excitantes, pero también culpabilizantes. Por eso, dentro de esta primera sección se encuentran, al principio, una serie de poemas referentes a la poesía. Allí se vería esa tensión a la elevación.La sección central está ocupada por textos donde está presente la femineidad, junto o frente al poeta. Allí desfilan las diferentes mujeres en la vida del poeta.
Hay tres ciclos del amor:
a) Amor carnal centrado en Jeanne Duval
b) Amor espiritual, inspirado en Mme Sabatier
c) Amor afecto, centrado en Marie Daubrun.
SEGUNDA SECCIÓN: CUADROS PARISINOS. Consta de 18 poemas. No figuraba en la edición del 57 Se presenta aquí un segundo intento de huida: la absorción en la masa anónima de la ciudad (París). Baudelaire se aparta de la naturaleza romántica para recorrer el mundo artificial (“útero artificial”) de la ciudad moderna.
De esa ciudad no le interesan su topografía, ni sus costumbres, sino los sentimientos que suscita y los caracteres humanos que produce. Los que están en primer plano son los marginados que, debido al proceso de urbanización cuyo pilar fue la construcción de los bulevares alrededor del Arco del triunfo, han salido de sus ghetos (suburbios) para contemplar y ser contemplados en los lugares más ricos. Así aparecen en estos poemas los mendigos, las prostitutas, las ancianas decrépitas. El poeta se convierte en un observador, un ser que vaga, en su doble etimología, por un lado, “vacare” o sea “estar vacío” para llenarse de las imágenes que aparecen ante sus ojos y, por otro lado, en el sentido de “vagare”, “andar errante, sin rumbo”.
En ese recorrer observa la degradación de la condición humana. Ahora observa el mal en los otros.
TERCERA SECCIÓN: EL VINO. Cinco poemas. Implica un nuevo intento de huida, de evasión del sufrimiento a través de uno de los “Paraísos artificiales” a los que dedica parte de su obra ensayística, incluye sustancias alucinógenas como el HACHÍS.
CUARTA SECCIÓN: LAS FLORES DEL MAL.- Doce poemas. Da nombre al libro. Es un nuevo intento de huida del Spleen, a través del mal, la perversión, el sadismo, el vampirismo.
QUINTA SECCIÓN: REBELIÓN.- Tres poemas. Implica una lucha contra las vías tradicionales de salvación. Se rebela contra la divinidad, vía ortodoxa de salvación. Exalta el rechazo a la sumisión que se plasma en la actitud de Caín y, por último, adhiere a la legión de seguidores de Satanás (aspecto de cuño romántico en tanto estos presentaban a Lucifer como un marginado).
- BLASFEMIA: Negación de San Pedro
- LA MALDICIÓN DIVINA: Abel y Caín
- ADHESIÓN A SATANÁS: Letanías de Satán.
SEXTA SECCIÓN: LA MUERTE.- Seis poemas. Implica el viaje hacia lo que espera signifique el fin del sufrimiento.En esa búsqueda de evasión, de salvación espera que lo único nuevo que le queda por probar, signifique el logro.
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